CÓMO LAS RADIOS HAN CAMBIADO NUESTRO MUNDO

De ser el electrodoméstico más valioso en los hogares a ser considerado uno de medios al que más se le ha pronosticado la muerte. Con la llegada del televisor, muchos fueron los que pensaron que la radio se postraría ante la imagen. Sin embargo, lo cierto es que no solo ha logrado sobrevivir, sino que con el inicio de la era digital, las ondas en su formato en línea han sabido adaptarse y crecer, pudiendo incluso escuchar emisoras españolas y de todo el mundo en vivo desde tu portátil en páginas como radios en directo.

Su bajo coste y fácil acceso han convertido a la radio web en un medio capaz de llegar donde otras plataformas no han podido. Unas características que hacen que la difusión por las ondas se haya erigido como un elemento excelente para ahondar en ámbitos tan dispares como las relaciones sociales, la comunidad y el desarrollo educativo. Pero, ¿cómo surge este invento? y todavía más importante, ¿hasta que punto ha podido cambiar nuestra forma de vivir?

Origenes

La historia de la radio comprende al menos un siglo de innovación científica y tecnológica a cargo de algunas de las más privilegiadas mentes de la física, la ingeniería y las ciencias aplicadas. Nace en Italia de la mano de Guillermo Marconi, el cual construyo el primer sistema de radio y logró enviar señales a través del Océano Atlántico. Sin embargo, sigue existiendo una polémica histórica respecto al creador de la radio, ya que Nikola Tesla también presentó la primera patente de un receptor de ondas hertzianas, y el debate sigue en activo. Lo que sí es seguro es que, sin saberlo, estaban creando un hito en la historia de las tecnologías que serviría como base de la TV, el Internet inalámbrico, el Radar o el Sonar.

El primer aparato que se creo fue la radio galena, inventada en 1910 por los estadounidenses Henry Dunwoody y Greenleaf Whittier Picard. Un mecanismo “portátil” de unos diez kilogramos de peso, fabricado a partir del cristal de sulfuro de plomo conocido como galena. Era imposible cambiar de dial, aunque las emisoras continuaban siendo muy escasas. Para conseguir un cambio de emisora tuvieron que pasar siete años más, hasta que lo inventó el francés Lucien Lévy, quien lo bautizó como superheterodino.

La primera emisora regular de tipo informativo del mundo se llamaba 8MK (actualmente conocida como WWJ) y surgió en Estados Unidos. A raíz de ella, la proliferación de cadenas se disparó hasta llegar, en 1920, a su esplendor con la llamada época dorada, que duraría hasta 1930. La popularización de la radio llevó a querer oírla en diversos ámbitos, entre ellos al conducir. Por eso, en 1927 llegaron las primeras radios para automóviles, especialmente las de la marca Philco Transitone. Desde entonces, la asociación entre la radio y el coche no se detuvo, aprovechando la ventaja de que la vista ha de estar ocupada durante el manejo, pero no así el sentido del oído.

Con la llegada de la era digital y la aparición de la pequeña pantalla, las ondas sufrieron un notorio declive. Sin embargo, gracias a Internet y a las posibilidades tecnológicas del nuevo milenio, la radio gana una nueva vida. Surgen así las primeras radios digitales, transmitidas online, y los podcasts, emisiones radiales descargables.

Una nueva forma de vivir

La radio ha cambiado la manera en la que vemos el mundo y estamos en contacto con él. Ha sabido conquistar los smartphones y apoderarse de los automóviles. Mecanismos que han liberado la voz, que han mantenido la esencia de la radio, pero dotándola de movilidad y autonomía. Tal es la relación que se hace impensable ir en el coche, estar en la oficina o andando por la calle sin escuchar alguna emisora, un nuevo capítulo de tu podcast favorito o la canción del verano.

Cerrar los ojos e imaginarse en otros lugares, en otras culturas, a través de la imaginación y una ligera voz hablando a tu oido de forma directa y haciéndote participe de la historia. Una activación de todos los sentidos que seguirá sonando al ritmo de los avances tecnológicos.

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