Karol Nawrocki, historiador de 42 años y figura emergente del nacionalismo polaco, prestó juramento ayer como nuevo presidente de la República de Polonia.
Su investidura, en el Parlamento polaco, marca el inicio de una cohabitación tensa con el primer ministro Donald Tusk y anticipa un pulso permanente en torno a la orientación política y constitucional del país.
🚨| URGENTE: Karol Nawrocki líder de derecha, acaba de asumir el cargo de presidente de Polonia 🇵🇱 dijo que se centrará en:
– Luchar contra la migración ilegal. – Oposición a la Unión Europea. – Fortalecimiento de la soberanía. – Proteger los valores tradicionales de Polonia. pic.twitter.com/ijCcvCWBXS
Nawrocki, hasta hace poco conocido por dirigir el Museo de la Segunda Guerra Mundial en Gdansk, se llevaba semanas definiendo como “candidato cívico” pese al respaldo definitivo de la formación Ley y Justicia (PiS).
En junio ganó la segunda vuelta frente al liberal Rafał Trzaskowski por 10,6 millones de votos contra 10,2 millones, con un margen estrecho pero suficiente para romper la hegemonía centrista iniciada en 2023.
🇵🇱| Karol Nawrocki asumió oficialmente la presidencia de Polonia tras imponerse por un estrecho margen en el balotaje del 1 de junio. Respaldado por el partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS), Nawrocki es historiador, exdirector del Instituto de la Memoria Nacional y un… pic.twitter.com/hgihrS4leo
En su discurso ante el pleno, Nawrocki acusó al Gobierno de Donald Tusk de “violar sistemáticamente” la Constitución y anunció su intención de vetar los nombramientos de jueces que considere irregulares.
Tusk, que retomó el poder con una coalición liberal y centrista, replicó de inmediato reorganizando su gabinete y despachando que “Polonia seguirá su agenda proeuropea sin atajos autoritarios”.
El Ejecutivo de Tusk mantiene la mayoría en el Sejm (Cámara baja), por lo que la parálisis legislativa solo puede superarse si ambas partes alcanzan puntos de acuerdo, un escenario que hoy parece lejano.
Polonia primero
El nuevo presidente sentó las bases de su mandato con un lema recurrente: “Polonia primero, los polacos primero” que recuerda al «American first» del presidente estadounidense Donald Trump.
Confirmó su rechazo a la adopción del euro, la política migratoria comunitaria y puso condicionantes a la llegada de fondos europeos, en respuesta a las sanciones por el pulso al Estado de derecho. Está en contra del Pacto Verde y el pacto migratorio que promueve la Unión Europea y de causas como el aborto, la ideología de género y los «privilegios» LGBTIQ+ en línea de su mensaje ultra nacionalista, católico y tradicionalista.
Al mismo tiempo, renovó su compromiso con la alianza defensiva de la OTAN y, aunque apoya la ayuda a Ucrania, cuestiona su próxima adhesión al bloque militar.
"NO QUIERO A UCRANIA NI EN LA OTAN NI EN LA UE" Karol Nawrocki. Presidente de Polonia. pic.twitter.com/qoUhOzA2tD
Fue un reconocido ultra del Legia Gdańsk. También participo en varias peleas de hooligans de fútbol de 70 contra 70, estuvo detenido por incidentes con la policía en distintas canchas, y, lejos de arrepentirse por ello, Nawrocki lo recuerda bien: «no me arrepiento de haber participado de formas de combate nobles y masculinas, todo hombre de bien debería hacerlo».