Carlos Alcaraz firmó una nueva victoria contundente sobre el italiano Mattia Bellucci en la segunda ronda del US Open: 6-1, 6-0 y 6-3. El número 2 del mundo no dio tregua bajo las luces de Arthur Ashe y resolvió el choque en poco más de hora y media, avanzando con solvencia a la tercera ronda.
Alcaraz firmó 32 winners, ganó un abrumador 86% de los puntos con su primer servicio y no llegó a enfrentarse a ninguna bola de break a lo largo del partido. El español se impuso con claridad y aprovechó las fisuras de Bellucci cuando aparecieron.
La contienda arrancó con dos quiebres tempraneros que allanaron el camino del español: el primer set se cerró por un claro 6-1, con Alcaraz moviendo las líneas y abriendo huecos con su derecha y su capacidad para tomar la iniciativa en los intercambios.
La segunda manga fue un repaso táctico: 6-0 y apenas un puñado de puntos cedidos por Alcaraz, que arrolló a un Bellucci incapaz de sostener su servicio ni de imponer ritmo.
Bellucci logró reaccionar en el tercer set y ganó algunos juegos que evitaron el pleno absoluto, pero cuando el italiano mostró signos de vida Alcaraz administró la renta con oficio. El español aprovechó otra oportunidad de quiebre en el tramo decisivo para colocarse 5-3 y luego confirmó su servicio para cerrar 6-3 y consumar el pase a la siguiente ronda.
Fue un final sin brillo para el transalpino, pero que reflejó la superioridad global del murciano.
Tras el partido Alcaraz resumió en pocas palabras su sensación: “He jugado muy bien, de principio a fin”, reconoció en la rueda de prensa en pista. También sobre su rival ya que «conoce su nivel» y dice que «sabe que no ha sido su mejor día”.
Próximo objetivo: otro italiano, Luciano Darderi, cabeza de serie 32.