Alcaraz vuelve a ganar en el US Open y se prepara para pasar a cuartos tras un duelo complejo [7-6(3), 6-3 y 6-4] con el francés y que, sin embargo, tuvo que doblegarse finalmente ante el tenista murciano.
Carlos Alcaraz e Arthur Rinderknech intercambiaron servicios con solvencia durante todo el primer set hasta que el desempate decidió la manga a favor del español por 7-6(3). Fue un primer parcial de mucha igualdad en el que un doble fallo de Rinderknech en el tiebreak abrió la puerta para que Alcaraz rompiera la dinámica y se hiciera con la ventaja inicial.
El cuarto juego dejó una jugada preciosa del español: Alcaraz resolvió un punto imposible con un prodigio —un golpe por detrás de la espalda— que desató la ovación del público y que quedó entre los momentos más repetidos de la jornada. El murciano reconoció después que no es algo que practique en exceso, pero que, si surge la ocasión, le gusta intentarlo para el espectáculo.
Con la confianza del primer parcial, Alcaraz movió alguna palanca táctica en la segunda manga: retrasó ligeramente su posición de devolución para ganar tiempo ante el potente saque del francés y fue minando la eficacia del rival. Esa ligera modificación le permitió obtener una rotura clave y cerrar el segundo set 6-3, imponiendo además un ritmo de intercambio más largo que le favorecía.
Rinderknech no dejó de pelear y obligó a Alcaraz a trabajar hasta el final: el francés obligó al español a salvar un par de puntos de rotura en el tramo decisivo, pero el número 2 supo gestionar la presión, mantener la solidez en su saque y convertir una ocasión para sentenciar el tercer set 6-4 y cerrar el partido en poco más de dos horas.
Con la victoria Alcaraz alcanza los cuartos de final del US Open sin haber cedido aún ningún set en Flushing Meadows y se convierte, además, en el más joven en la Era Open en llegar a 13 cuartos de Grand Slam. Su siguiente rival será el checo Jiri Lehecka, que se impuso a Adrian Mannarino y que le espera en la siguiente ronda.