Un vehículo del histórico Elevador da Glória descarriló en la tarde del miércoles en la Calçada da Glória, cerca de la plaza de los Restauradores, en el centro de Lisboa. El vagón descendió sin control en una curva pronunciada, salió de la vía y terminó empotrado contra la fachada de un edificio, destrozado. La policía y la Fiscalía abrieron una investigación para aclarar las causas del siniestro.
El accidente se produjo pasadas las 18:00, hora local, y dejó el vagón completamente destrozado, según muestran las imágenes difundidas por testigos y los equipos de emergencias.
Los últimos cómputos oficiales sitúan el balance provisional en 16 fallecidos y entre 18 y 23 heridos trasladados a hospitales de la capital, cinco de los heridos han sido descritos como graves. Entre los fallecidos figura André Jorge Gonçalves Marques, el guardafrenos del Elevador da Glória, identificado por sus compañeros además de cuatro empleados de la Santa Casa da Misericórdia perdieron la vida en el siniestro.
También entre las víctimas figuran cinco portugueses, dos surcoreanos, un suizo, tres británicos, dos canadienses, un ucraniano, un estadounidense y una francesa. Las autoridades continúan con la tarea de identificación y con la notificación a familiares.
Las primeras investigaciones técnicas han apuntado a un problema en el sistema de tracción, incluyendo la hipótesis de rotura o soltura de un cable, como causa probable del descarrilamiento, si bien las autoridades han pedido cautela hasta contar con los peritajes.
Bomberos, servicios de Protección Civil y decenas de equipos sanitarios se desplegaron inmediatamente; los heridos fueron trasladados a hospitales como el Santa María, São José y São Francisco Xavier, entre otros. El transporte público y las calles aledañas quedaron cortadas durante las labores de extracción y atención.
El presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro expresaron su consternación y declararon el apoyo a las familias; además de unas cartas para cada jefe de Estado de cada país de donde eran las víctimas. El Ayuntamiento de Lisboa suspendió temporalmente el servicio de los funiculares históricos para inspecciones extraordinarias.