La corona del número 1 regresa a las manos del español Carlos Alcaraz. Se proclamó campeón del US Open 2025 tras imponerse a Jannik Sinner por 6-2, 3-6, 6-1 y 6-4 en una final de menos de tres horas que mezcló fogonazo, réplica del rival y control absoluto del español cuando más hacía falta. Con este triunfo, Alcaraz suma su sexto Grand Slam.
El inicio fue netamente de Alcaraz. En el primer juego rompió el servicio de Sinner y, a partir de ahí, impuso un tenis agresivo y profundo; su derecha marcó distancia y el español cerró la manga por 6-2 con un dominio que no dejó que el italiano encontrara ritmo ni opciones de quiebre. Sencillo, trataba de imponer la iniciativa y forzar al número 1 a jugar a reacción.
Sinner golpea y empata la final
Sinner no se dejó abatir. En la segunda manga ajustó la orientación de su juego, atacó con más intención la espalda de Alcaraz y logró equilibrar las devoluciones y los intercambios, cerrando el set 6-3 a su favor.
Fue el momento más peligroso para Alcaraz. El italiano mostró por qué venía de una racha buena en los Grand Slams y forzó al español a reencontrarse con su saque y sus golpes definitivos.
El ataque decisivo
Alcaraz respondió con una versión aún más sólida en el tercer parcial: mayor precisión con el primer servicio, golpes angulados y aceleraciones repentinas que desarmaron a Sinner.
El parcial terminó 6-1 a favor del español y dejó la sensación de que el encuentro se rompía definitivamente en su favor. La diferencia no fue solo de potencia sino de control: Alcaraz minimizó errores y subió la intensidad.
El último set fue más parejo. Sinner buscó volver a la pelea y dispuso de señales de vida, pero Alcaraz mantuvo el temple en sus turnos de saque y aprovechó las tres o cuatro ocasiones claras que obtuvo para cerrar 6-4 y rubricar la victoria. El español rompió el servicio del rival cinco veces en total durante el partido, una cifra que explica su superioridad en puntos de rotura y que marcó la diferencia.
La presencia del presidente de EE. UU. en el estadio motivó medidas de seguridad extraordinarias y un retraso de unos 30 minutos al inicio del partido, lo que hizo que mucha parte del público entrase al recinto a medida que avanzaba el primer set.
Alcaraz, visiblemente emocionado, dedicó palabras de respeto a Sinner y recordó al equipo que le acompaña: “Hacer esto otra vez y en el mismo día recuperar el número uno…es un sueño”, dijo. También asegura que aún no ha llegado a su mejor versión, pero que está muy orgulloso de lo logrado y que, «conforme vayan pasando los años, se irá encontrando mejor, seguirá mejorando».