El Congreso de los Diputados ha rechazado la toma en consideración de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que solicitaba eliminar la figura de los toros como bien de interés cultural, una protección concedida por ley en 2013.
La propuesta obtuvo 156 votos en contra, 126 a favor y 58 abstenciones, siendo decisiva la abstención del PSOE, que impidió que la ILP —que había conseguido gracias a casi 3.000 voluntarios un total de 644.777 firmas— alcanzara el mínimo de apoyos necesario para su tramitación parlamentaria.
PP, Vox, UPN y la abstención del PSOE han amordazado a las más de 715.000 personas que solicitaban eliminar la tauromaquia de patrimonio cultural en un país donde 7 de cada 10 la rechazan. pic.twitter.com/UmOVEC7COY
La ILP fue promovida por la plataforma #NoEsMiCultura y agrupó a varias organizaciones animalistas y ecologistas. Los promotores registraron 715.606 firmas y la Junta Electoral Central (JEC) validó 664.777 de ellas —muy por encima del mínimo exigido para llevar una ILP al Congreso—, un dato que los impulsores utilizaron para reclamar que la iniciativa recibiera trámite parlamentario.
La propuesta reclamaba derogar la Ley 18/2013 —la norma que en 2013 blindó la tauromaquia como bien de interés cultural— y devolver a las comunidades autónomas la capacidad para regular o prohibir espectáculos taurinos.
Sus promotores argumentaban que la protección estatal favorece subvenciones y dificulta a las administraciones locales tomar medidas restrictivas, mientras los defensores de la tauromaquia lo interpretan como una defensa de una tradición identitaria.
Hemiciclo dividido
El debate en el Pleno evidenció la polarización sobre el tema. Los grupos que votaron a favor —Sumar, Unidas Podemos/Podemos, ERC, Junts, EH Bildu, PNV, BNG y Compromís— defendieron la ILP como respuesta a la “demanda ciudadana” y como un paso hacia la protección animal.
En su intervención, portavoces de estos grupos criticaron el blindaje legal como “incongruente con los estándares de bienestar animal y con la mayoría social que rechaza los festejos taurinos”.
En contraste, PP y Vox —junto con UPN— votaron en contra y defendieron la tauromaquia como “patrimonio cultural y tradición” que merece protección y apoyo institucional. La diputada del PP, Soledad Cruz-Guzmán, sostuvo que eliminar la protección supondría “censurar” y “arrasar” una parte de la cultura española.
La traición
El PSOE optó por la abstención —mayoritariamente— y en el Pleno sus portavoces justificaron la decisión apelando a la “pluralidad territorial” y a la necesidad de evitar “frentes que conviertan el debate cultural en una guerra de banderas”. El portavoz socialista Patxi López llegó a afirmar que la iniciativa podía ser utilizada como “una guerra banderiza”, en referencia a la sensible geografía de apoyo taurino por comunidades.
Esa posición generó críticas inmediatas desde la izquierda (Sumar, Podemos) y de los colectivos promotores, que calificaron la abstención como una “traición democrática” ante las más de 660.000 firmas validadas.
Para la diputada socialista, Maribel García, «la cultura no se impone ni se deroga por decreto» y que prefieren elegir «la serenidad frente al ruido y el respeto frente a la imposición». Tan solo dos horas antes le habían confirmado a los promotores de la propuesta que darían su «sí».
PSOE, PP y Vox acaban de tumbar en el Congreso la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular para que las corridas de toros dejen de recibir subvenciones por ser patrimonio cultural. La ILP estaba avalada por 700.000 firmas. Maribel García es diputada del PSOE. pic.twitter.com/pPsjiTwomF
Con el rechazo a la toma en consideración, la Ley 18/2013 que regula y protege la tauromaquia continúa vigente y mantiene el blindaje estatal que ha impedido a varias autonomías imponer prohibiciones totales en sus territorios. Eso implica que, en lo inmediato, no habrá cambios legales a escala nacional y que cualquier intento de despojar de ese estatus a la tauromaquia necesitará otras vías legislativas.
A pesar de la negativa, Sumar ya está hablando con los promotores de la ILP para que se vuelva a votar. Así lo ha anunciado Ernest Urtasun.