Tres años después del éxito de MOTOMAMI, la cantante española Rosalía deja atrás la moto y su casco de motera cambiándolo por el hábito y la aureola decolorada en su largo cabello para entregar LUX. Cambio de sonido, cambio de etapa, cambio de imagen.
Es una obra ambiciosa y conceptual, como todo lo que suele hacer: está estructurada en cuatro movimientos y funciona como un ciclo que mezcla lo litúrgico y lo pop. Explora temas como el misticismo femenino, la fe, el desamor, la muerte y la trascendencia.
Este proyecto fue grabado entre 2023 y 2025, en cuanto a sus productores encontramos los nombres de Caroline Shaw, Dylan Wiggins, El Guincho, Elliott Kozel, Jake Miller, Noah Goldstein, Pharrell Williams y la propia Rosalía.
Como colaboraciones hay más que en discos anteriores: Björk, Yves Tumor y la London Symphony Orchestra para cantar Berghain; Estrella Morente y Silvia Pérez Cruz en La Rumba del Perdón; Yaritza y su Esencia en La Perla y con Carminho, Memória.
La inspiración para la conformación de este disco ha sido su fascinación por figuras femeninas santas o místicas. Entre ellas, ha nombrado a Santa Rosa de Lima (Reliquia), Juana de Arco (Jeanne, edición física), Santa Olga de Kiev (De Madruga’), Miriam (hebre9) y a Ryōnen Gensō (Porcelana).
Además canta en 14 idiomas: catalán y español, junto con árabe, inglés, francés, alemán, hebreo, italiano, japonés, latín, mandarín, portugués, siciliano y ucraniano.
rosalía at lux listening party in barcelona. she easily creates the most artistic and atmospheric stages for her releases. this is so beautiful. pic.twitter.com/8fGsHLRcTz
Significado: La partida y la presentación de las ideas.
Canciones
Sexo, violencia y llantas
Canción de apertura del álbum en la que presenta el conflicto central del álbum: la dualidad entre lo terrenal y lo divino, donde lo físico es ese sexo, violencia y llantas, y lo espiritual, que es Dios.
Quién pudiera vivir entre los dos / Primero amar el mundo y luego amar a Dios.
Inicia con un piano tocando hasta que entra la voz de Rosalía, suave y dulce.
Reliquia
Esta canción, que ha sido la elección de Rosalía para su primera presentación en directo, nos habla de cómo su persona es una reliquia, que nada le pertenece a ella misma.
Pero mi corazón nunca ha sido mío, yo siempre lo doy, oh / Coge un trozo de mí, quédatelo pa’ cuando no esté / Seré tu reliquia
Ella siempre es la que da su corazón, no es ni suyo. Acompañada de violines, nos narra también todas las cosas que ha ido perdiendo a lo largo del tiempo, pero que, al final, su pureza se mantiene.
Divinize
Aquí Rosalía combina inglés, español y catalán. Nos explica su exploración profunda de la transformación personal y la búsqueda de lo divino dentro de uno mismo.
Con varias metáforas. En esta está comparando sus vértebras con cada una de las cuentas del rosario diciendo que cada vértebra revela un misterio de la misma forma que lo hacen las cuentas del rosario:
Each vertebra reveals a mystery / Pray on my spine, it’s a rosary (Cada vértebra revela un misterio, reza sobre mi columna es un rosario).
También encontramos mención a la manzana de Adán y Eva, al pecado original.
Fruita roja i rodona, qui l’endevina? / I si només la mires, et salvaries (Una fruta roja y redonda, ¿quién la adivina? / Y si tan solo la miras, te salvarías)
Porcelana
En esta canción habla sobre el sacrificio*, la belleza y la libertad espiritual. En ella, reivindica el poder femenino y dice que «ella no es nada, ella es la luz del mundo», versos recitados en latín.
El placer anestesia mi dolor, el dolor anestesia mi placer*.
Una voz, que podemos presumir que es Dios, le repite que sabe que tiene miedo, pero trata de hacer ver a Rosalía que no debería tener miedo. La voz del hombre se especula entre que es o Frank Ocean o Travis Scott.
Combina un pequeño rap japonés —el resto es en español—, palmas flamencas y un coro orquestal.
Mio Cristo Piange Diamanti
Desde el inicio, la artista nos sumerge en un mundo donde la naturaleza y las emociones humanas se entrelazan. Asegura en el estribillo que lleva a Dios siempre con ella.
Usa metáforas religiosas y cósmicas para explorar la vulnerabilidad y la imperfección. La imagen de «Cristo que llora diamantes» simboliza la transformación del dolor en algo valioso y eterno.
E nessuno dei due può sfuggire dall’altro / C’è sempre qualcosa di te che ancora / Non so, come il lato nascosto della Luna / Una volta svelato, so che non lo dimenticherò
(Y ninguno de los dos puede escapar del otro, siempre hay algo de ti que no conozco / Como el lado oscuro de la Luna. Una vez que se revelé, no lo olvidaré).