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MÚSICA

Lou Deleuze gana Eurovisión Junior 2025 con “Ce monde”

today16 diciembre, 2025 51 29

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Francia volvió a escribir este sábado una página dorada en la historia de Eurovisión Junior. La joven Lou Deleuze se alzó con la victoria en la final celebrada el 13 de diciembre en Tiflis, Georgia, gracias a “Ce monde”, una balada de corte clásico y emocional que le permitió sumar 248 puntos y colocar de nuevo a su país en lo más alto del podio infantil europeo.

Una victoria histórica en una noche muy reñida

La 23.ª edición del certamen reunió a 18 países en el Gymnastic Hall of Olympic City de la capital georgiana, en una gala marcada por la variedad de estilos y una calidad vocal que hizo olvidar por momentos que se trataba de intérpretes de entre 9 y 14 años.

Tras la suma del 50% de los votos de los jurados nacionales y el 50% del voto en línea, Francia se impuso con claridad pero en un tablero muy apretado por detrás: Ucrania fue segunda con 177 puntos gracias a “Motanka”, interpretada por Sofiia Nersesian, mientras que Georgia, anfitriona con Anita Abgariani y su “Shine Like a Star”, se tuvo que conformar con el tercer puesto con 176 puntos. Armenia cerró el “top 4” con 175 puntos y “Brave Heart”, la propuesta de Albert Armenakyan.

La actuación de Lou, sobria y centrada en la emoción, conquistó a los jurados —fue la más puntuada por los paneles profesionales— y se mantuvo muy alta también en el voto del público, donde solo fue superada por Ucrania. El equilibrio entre ambas vertientes del sistema de votación hizo que la francesa se descolgara pronto como favorita clara durante el tramo final de la gala.

Francia iguala el récord de Georgia

Con este triunfo, Francia alcanza su cuarto título en Eurovisión Junior e iguala el récord de victorias que ostentaba en solitario Georgia, la nación más laureada hasta 2024.

El país francófono había encadenado ya una etapa dorada en el certamen con las victorias de Valentina en 2020, Lissandro en 2022 y Zoé Clauzure en 2023, a las que ahora se suma Lou Deleuze en 2025.

La victoria también consolida el modelo francés en el concurso infantil: canciones en francés, muy centradas en la narrativa emocional y en puestas en escena que priorizan la presencia del intérprete sobre los artificios técnicos.

“Ce monde”, firmada por el equipo compositor de John Claes, Jonathan Thyssens y Linh, encaja en esa línea: una balada con estribillo poderoso, mensaje universal y un clímax final que permite a la joven cantante lucir voz y carisma en cámara.

España roza el podio con Gonzalo Pinillos

España volvió a ser uno de los grandes animadores de la noche con “Érase una vez (Once Upon a Time)”, interpretada por Gonzalo Pinillos.

La delegación española, que partía entre las favoritas en muchas quinielas, terminó quinta con 152 puntos, firmando un resultado sólido que confirma la buena racha de RTVE en el formato juvenil.

La canción, una propuesta de pop narrativo con aire de cuento moderno, conectó especialmente bien con el público internacional, que premió el carisma de Gonzalo y una escenografía colorista y cinematográfica.

Aunque la lucha por el podio estuvo finalmente reservada a Francia, Ucrania, Georgia y Armenia, el representante español se mantuvo prácticamente toda la noche dentro del grupo de cabeza, reforzando la imagen de España como competidor estable en Eurovisión Junior.

Tiflis, de nuevo epicentro del talento juvenil

La elección de Tiflis como sede supuso el regreso de Eurovisión Junior a Georgia ocho años después de la edición de 2017. El país ejerció como anfitrión tras la victoria de Andria Putkaradze en Madrid 2024 con “To My Mom”, que les dio su cuarto triunfo y confirmó su condición de potencia histórica del concurso.​​

La preparación del evento no estuvo exenta de sobresaltos. A finales de noviembre, la organización anunció un cambio de recinto de última hora: problemas técnicos en el Olympic Palace obligaron a trasladar la gala al Gymnastic Hall of Olympic City, un espacio más íntimo con capacidad para unas 1.300 personas.

Lejos de restar espectacularidad, el cambio dio lugar a un escenario más cercano, en el que las actuaciones se vivieron casi a pie de pista, reforzando la sensación de concierto en directo.

La producción georgiana apostó por una escenografía cuidada pero sin excesos, combinando pantallas LED, juegos de luces y elementos coreográficos moderados que permitieron que la atención se centrara en la interpretación y no tanto en los fuegos de artificio.

Los presentadores, David Aladashvili y Liza Tsiklauri, imprimieron un tono cálido y dinámico a una gala de poco más de dos horas, en la que se alternaron las 18 actuaciones con pequeños vídeos sobre la cultura georgiana y la convivencia entre delegaciones.

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Escrito por Aitana Ruiz

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