PODRÍAS ESTAR LIGANDO CON UN ROBOT EN TINDER SIN SABERLO

La Universidad de Arizona ha publicado un estudio en el que demuestra que el 23.4% de los usuarios de Tinder son realmente robots.

La investigación se ha desarrollado entre los 50 millones de usuarios que usan la aplicación y ha llegado a la conclusión que de los bots, que suponen casi un cuarto de los usuarios totales, son muy difíciles de identificar. Si bien en otras redes sociales como Instagram es más sencillo detectar si una cuenta es falsa, el estudio ha comprobado que en Tinder estas cuentas están diseñadas de tal forma que sean casi indetectables.

Para identificar qué perfiles escondían un bot detrás, la Universidad de Arizona creó 6 cuentas “cepo”, 3 femeninas y 3 masculinas, con el objetivo de atraer a las cuentas falsas. Incluyendo preguntas no interpretables para una máquina en las conversaciones dentro de la aplicación, como un número de teléfono o una cuestión contextualizada sobre una foto, identificaron si se trataba o no de una estafa.

Una persona puede pasar horas hablando con estos usuarios falsos sin darse cuenta de que lo son, ya que sus respuestas son coherentes y atractivas. Sin embargo, por muchos mensajes que se intercambien, no se conseguirá quedar en persona, tener una cita o llegar a establecer una relación.

Con una media de 77 minutos al día por persona empleados en Tinder, la frustración de no conseguir que una relación o conversación cuaje es muy grande. Por eso, tanto Tinder como el resto de aplicaciones de ligoteo, intentan frenar la creación de perfiles falsos y analizan las cuentas para detectar las posibles estafas. Tinder en concreto añadió hace unos meses la funcionalidad de perfil verificado. Los usuarios que quieran demostrar que son los mismos que en las fotos, tendrán que hacerse un par de selfies dentro de la aplicación, que el algoritmo comparará con las fotos ya publicadas en el perfil. Si este proceso de reconocimiento facial sale correctamente, al lado del nombre de usuario aparecerá un símbolo de tic azul, indicando que se trata de un perfil real y contrastado.

Los perfiles falsos en esta aplicación tienen el mismo objetivo que el resto de estafas en Internet, conseguir datos personales, engañar a los usuarios y acabar obteniendo dinero. Además, las franjas de edad más susceptibles de caer en este tipo de timos son los jóvenes, precisamente el público objetivo de este tipo de aplicaciones para ligar.

El estudio estableció ciertas pautas generales que compartían los perfiles falsos. Suelen tener 4 fotos en su perfil y no lo vinculan a ninguna red social externa. En sus biografías aparece una descripción breve e indican un centro formativo (Universidad o escuela) y su lugar de trabajo.

Hacerse una cuenta con fotos falsas y suplantando una identidad parece poca cosa comparado con estar ligando con un robot. Si ya era difícil ligar en plena pandemia, intentarlo con un robot es aún más complicado.

María Gil Menéndez

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

X