EL EMOTIVO TRIUNFO DE LA REAL SOCIEDAD EN LA COPA DEL REY 34 AÑOS DESPUÉS

El equipo guipuzcoano ganó este sábado en la final de Copa del Rey 2020 aplazada por la pandemia, no conseguía el título desde 1987.

La victoria de la Real Sociedad ante su eterno rival el Athletic de Bilbao ha desatado la locura entre los aficionados guipuzcoanos, hacía mucho tiempo que su equipo no les daba un título y la Copa del Rey les sabe a Champions, ligas o cualquier otro campeonato de los que puedan disputarse. Todos los integrantes del equipo y aficionados (algunos de nuevo y otros muchos por primera vez) sintieron lo que significa conseguir un título, ser campeones. Se lo merecieron porque fueron superiores a los chicos que dirige Marcelino, el solitario gol de penalti de Oyarzabal en el minuto 60 ponía el 1-0 que les daría el triunfo, fue un trabajo de todos porque lucharon y sufrieron en un partido en el que siempre parecieron justos vencedores.

El pitido final desató la emoción, los jugadores fueron una piña, los abrazos, lágrimas y gritos liberaban la emoción y la tensión,  porque esta Copa ha sido distinta como todo el año 2020 con la sombra de la pandemia detrás. Esta final debería haberse disputado hace tiempo y con público, o ahora y con público, pero no ha podido ser y los aficionados no pudieron apoyar en el campo. Pero ni los jugadores ni los técnicos se olvidaron de ellos, de los que lo veían en casa y de los que ni siquiera han podido disfrutarlo, le dedicaron el título de corazón. Primero fue Mikel Oyarzabal visiblemente emocionado con lágrimas en los ojos quien les dedicó estas bonitas palabras “Es un día bonito en el que te acuerdas de todo. Darle esto a toda la afición es lo mejor que podíamos hacer. Hay mucha gente que me hubiera gustado que hubiera estado aquí. Hay familiares y amigos que se han ido de la peor manera. Esto es para todos. Los hemos sentido”.

La celebración del entrenador, Imanol Alguacil, en la sala de prensa será recordada como una de las más espontáneas de la historia, como si de un aficionado más se tratase se vistió la camiseta de su equipo y con una bufanda con los colores de su equipo del alma entonó su himno tras dirigir estas palabras “ ¡Esto va por todos vosotros, Guipúzcoa!! ¡¡Por todos los que sienten la Real!! ¡¡Vamos, Real!! ¡¡Aupa, Real!! ¡¡Vamos, Goazen!!”.  Fue entrañable ver a un entrenador con aspecto de serio pasar, como él dijo, “a modo aficionado”. Tras este emotivo momento volvió a su papel de entrenador analizando el partido y dedicando el título “super orgulloso de hacer historia, es algo grande y lo quiero ofrecer a los médicos, enfermeros y a la gente que está en primera línea peleando, salvando tantas vidas, porque eso sí tiene mérito y también es para todos ellos. Falleció mi tío esta semana por covid, mi familia ha sufrido, hemos recibido un gran apoyo de mi pueblo… y se lo dedico también a todos”. La atípica temporada 2020 se merecía un final como este.

Victoria Mohedano Arroyo

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