El pasado sábado 19 de febrero, la organización internacional, el Banco Mundial, informó que pretendían entregar alrededor de 300 millones de euros, es decir, 350 millones de dólares, a Ucrania.
Tras la reunión en Múnich entre David Malpass, presidente del Banco Mundial, y Volodimir Zelensky, el presidente de Ucrania, se tomó la decisión de apoyar al pueblo ucraniano a corto y largo plazo a través de la inyección rápida de capital, y tratar de solventar las necesidades económicas del país.
Según ha explicado la nota oficial del Banco Mundial, “después de este desembolso de 309 millones habrá un mayor apoyo presupuestario y reformas adicionales, incluidos los sectores de la energía y del clima.”
Asimismo, en la reunión se han tratado otros temas, como son: las infraestructuras, eficiencia energética, ferrocarriles, oportunidades de empleo, y refuerzo económico. Además, tal y como ha afirmado el presidente del Banco Mundial, “compartimos la visión del proceso de paz. Es decir, es una forma política y diplomática de restaurar la paz y la estabilidad.”
En definitiva, se puso el foco no solo en el conflicto Ucrania-Rusia, sino también en la perspectiva de una mayor cooperación para defender el país, y prestar asistencia de seguridad. Por otro lado, se recalcó la necesidad de imponer un paquete preventivo para evitar que Rusia invada Ucrania, y elaborar garantías de seguridad nuevas y eficaces para Ucrania.
Para finalizar, Ursula von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea) aseguró que “en la Conferencia de Seguridad de Múnich, hay un fuerte apoyo a la independencia y soberanía de Ucrania».
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